,

Frases bienintencionadas que se oyen en infertilidad

Quería hablar sobre un aspecto muy concreto de los procesos de infertilidad. Se trata de las frases bienintencionadas que oímos en el proceso de búsqueda.

Cuando vives una situación de infertilidad en pareja, puedes pasar por varias fases. Primero buscas por un período de tiempo dependiendo de la edad y las circunstancias. En este período o bien lo intentas sin pensar en nada o bien pruebas con el control de la fertilidad a través de test de ovulación, control de la temperatura basal, etc. Después de este período, cada pareja decide qué pasos dar (técnicas de reproducción asistida, adopción, abandonar la búsqueda…).  Aunque enfoco el artículo al caso de la infertilidad en pareja, en el proceso de búsqueda si quieres ser madre soltera por elección (MSPE), si eres pareja de mujeres, etc, se viven otras fases, pero también, si se topan en un momento con la infertilidad, pueden ser objeto de algunas de estas frases que comento.

Período de gracia: bombardeo de comentarios

En el primer período de búsqueda de hijos, llega un punto en el que la pareja se plantea: no vienen los hijos, y los hemos buscado. Y a lo mejor se han ido de viaje, se han hecho sesiones de meditación, relajación, acupuntura, dieta naturista, etc. y no se han quedado. Y este es el período al que yo le llamo “período de gracia”. En esta época se reciben muchísimos comentarios tipo, ¿y vosotros para cuándo? ¿y no vais a tener hijos? Es una época en la que los comentarios hacen daño porque, o bien la pareja disimula que realmente llevan un tiempo buscando y no se están quedando, o bien cuenta la verdad, exponiéndose. Lo que realmente quieren es que pasen esos comentarios y les dejen vivir su vida, su proceso.

Período de silencio incómodo: miradas de circunstancias

Tras ese período de gracia, llega una época que casi es peor, el período de “silencio incómodo”. La gente ya no te pregunta, cuando antes sí lo hacía. Ahora hay miradas de pena, silencios expresivos, caras de circunstancias, ya no hay bromas y chascarrillos en torno a la parejita que no tiene niños. Parece que empiezan a pensar “uy uy uy, a ver si van a tener problemas…” Y vienen las caras de circunstancias y las frases soltadas “como quién no quiere la cosa” más o menos así: “pues yo tengo una amiga que estuvo buscando X tiempo y después hizo X y por sorpresa, se quedó”, “Fulanita se fue de viaje y volvió embarazada”. No se han pedido estos casos o experiencias, pero se reciben igual.

El sentido de las frases más repetidas es “lo que tienes que hacer es relajarte”.

Concepto de preocupación cuando hay problemas de infertilidad

La madre que está sufriendo un proceso en el que el bebé deseado no llega no solo tiene que lidiar con la montaña rusa de emociones que supone cada mes las esperanzas, los síntomas imaginarios y reales y las frustraciones. También recibe con los comentarios bienintencionados de la gente y la falta de empatía escuchando cosas como “tranquila, si ya vendrán” “tranquila, de todas maneras hay mucha gente que vive muy bien sin niños”.

El problema aquí es que si una mujer quiere ser madre, está ocupada y preocupada en serlo. En cuerpo y alma. Y si el período de búsqueda se alarga, esta preocupación y “ocupación” en el tema se intensifica.  No es algo de lo que uno se pueda desprender con facilidad. Existe un símil fácil de entender: si estás en paro y quieres tener trabajo, te preparas y envías tus curriculum por todo el mundo, cuando te salen entrevistas, estás ansiosa y nerviosa para que salgan bien y nunca te cogen. Imagina que te dicen: no te cogen en los trabajos porque estás demasiado nerviosa en las entrevistas, relájate y te cogerán. Olvídate de que necesitas el trabajo y te cogerán. ¿No sería un poco complicado relajarse?

¿Qué podemos hacer para llevar mejor un proceso de infertilidad?

  1. Traza un plan con tu pareja. Hablad de qué pasos vais a seguir, ponerlos en un calendario, dando un tiempo para cada paso. Llegad hasta el final, incluso hasta la opción de no tener hijos por vía embarazo, ni por vía adopción si la contempláis, pensad en cómo serían vuestras vidas si finalmente no podéis tener hijos, cuáles son las opciones de felicidad que existen para vosotros.
  2. Evita el estrés. No es cuestión de “relájate y te quedarás”, pero el estrés es negativo en la salud, y también en la reproductiva. Tener un plan trazado y seguir una hoja de ruta ayuda a serenarnos en el mundo de la inseguridad en el que nos movemos en infertilidad pero también hay otras herramientas: practicar la presencia activa, meditar, hacer deporte, evadirse a veces, concentrarse otras veces, evitar los pensamientos recurrentes que no ayudan…
  3. Busca apoyo. No estás sola, busca a alguien que te apoye y con quien puedas compartir tu proceso.

¿Qué puedes hacer para ayudar a alguien en proceso de infertilidad?

  1. Acompañamiento: Pregúntale qué necesita, qué le viene bien. No todo el mundo quiere que le pregunten sobre el tema, ni hablar de ello, hay quien prefiere que sea un proceso muy íntimo. Ir a tomar un café, ver una peli, cualquier actividad que saque a la persona de su monotema le puede ayudar.
  2.  Empatía: Un simple, “siento mucho lo que estás pasando”, sin nada más, es mucho mejor que rellenar el silencio con palabras vacías o con historias de otras personas.
  3. Evitar soluciones mágicas: cada persona debe encontrar su camino. Con estar ahí para esta persona, ya le estás haciendo un regalo.
  4. Se “esa” persona. Esa persona con la que quien sufre de infertilidad puede relajarse sin temor a ser herida con comentarios bienintencionados pero dañinos. Muchas veces una mujer infértil no se apoya por temor a verse muy expuesta y causarse más daño. Necesita relajarse con tu compañía calmada, empática y segura.

Para poder acompañar la infertilidad, se una línea de vida a la que la persona pueda recurrir si es necesario. Si eres una “escaladora de la infertilidad”, es bueno que sepas que existen líneas de vida que te van a ayudar en tu aventura.

,

Retomamos el camino

Tras los largos meses de espera después del legrado, hoy he acudido a consulta para ver cuando podríamos empezar a preparar la transferencia de mi embrión congeladito.

La sorpresa es que me ha hecho una eco y justo tenía un foli de 20. Así que en media hora me pincharé el ovitrelle y el miércoles que viene, ¡transferencia embrionaria!

El tren avanza de nuevo, ¿me dejará esta vez en la estación Maternidad?

 

,

Desafío extremo: infertilidad

Cuando estás en un duro camino como es el de la búsqueda de un hijo una vez que te han diagnosticado infertilidad, creo que es bueno leer historias de superación.

Leo a compañeras ex infértiles que tienen sus brazos ya llenos de hijos, me encanta ver cómo algunas lo van consiguiendo, es una alegría porque me recuerda que yo también podré, ¿por qué no?

Pero algo que realmente me anima a seguir y además de entretiene, es ver a Jesús Calleja en sus programas de Desafío Extremo subiendo montañas, escalando picos, buceando, y superando una serie de desafíos y obstáculos con un espíritu que me anima a seguir en lo mío.

Qué buena imagen mental, estoy en pleno desafío extremo para conseguir tener a mi hijo. No se aún qué retos me seguirá deparando el camino, pero en lugar de quedarme en mi tienda de campaña, me pongo las botas y salgo a recorrer mi camino, tengo fuerza y sé que mi objetivo está ahí esperándome, ¡una auténtica aventura!

,

Piececitos

Anoche soñé contigo. Iba paseando por un parque con una mochila portabebés a la espalda.

No pude verte la carita, mi amor. Pero sí sentí tu pesito, tu calor en mi espalda y lo más delicioso, pude tocarte los piececitos desnudos.
Me he despertado con nuevas fuerzas, voy a ir a por tí, ¡voy a buscarte allá donde estés!

Caminando hacia la esperanza

He vuelto a colocar mis afirmaciones positivas en el lavabo del cuarto de baño. Cada día las volveré a tener presentes ahora que voy recuperando fuerzas.

Tengo ganas de volver a estar con energías e ilusiones, y aunque aún me falta recorrido para superar este duelo, empecemos retomando estas frases de ánimo que tanto me sirvieron hace unos meses.

Septiembre, nuevo comienzo

Me acaba de bajar la regla. Y por primera vez en años, es una buena noticia.

Llevaba esperándola desde que  el pasado 20 de junio expulsé los restos de mi deseado y perdido embarazo.
Más de dos meses y medio esperando que, al menos en mi cuerpo, se reinicie el sistema. En mi alma aún queda duelo por subir y bajar (lo siento como colinas que voy recorriendo).
Bueno, vuelvo a la regla. Primera de las dos que me tienen que bajar antes de retomar el Camino hacia ti, hijo mío. Se que estás en algún sitio y al final nos encontraremos, aunque ahora me parezca imposible…